miércoles, 28 de abril de 2010

* La familia disfuncional y otros poemas hereditarios (fragmentos)

Test de embarazo





$

Título tachado que debería ser: el hijo fecundado



No puedo borrar todas mis tachaduras
ni en este, ni en el otro libro
que es la continuación de un proyecto de vida; truncado
ni en esta vida entre líneas
del que también soy continuación de la nada
a veces un verso nace de la unión
de un óvulo y un espermatozoide
de una cópula al paso
de un coitus interruptus
en un hostal de dudosa reputación
donde te tocan la puerta
para decirte que ya es la hora
de un rio de semen
surcando un valle inhóspito
como las letras de algo inentendible
y a donde sólo puede llegar una coma
(uno en coma)  ,




donde un punto demasiado grande
para ser un signo de puntuación, nos espera




$


Estado vegetal del Hijo



“Cada mañana he despertado más cerca de la miseria
esa que nadie puede erradicar,
y, coño, qué manera de dormir
como si germinara a pierna suelta…”



Enrique Lihn





Ese muerto que llevas dentro
se está pasando de vivo
me dicen todos con su silencio
tácito, implícito y sobreentendido
con sus miradas de vergüenza ajena
que es mi vergüenza
ahora que despierto sobre mi cama
después de un sueño del que no tengo memoria
y donde todo me da lo mismo
como si el sueño se sostuviera
por las tablas desajustadas del catre
que cuando se caen; me precipitan al suelo
lo mismo que a la realidad
que es un piso entablado
que no puede barrerse solo
donde las medias debajo de mi catre
recorren mi paisaje
como bolas de heno en un western
donde yo, no soy el malo de la película
si no un vaquero cobarde
que evita enfrentamientos
un vaquero que buscando donde esconderse
encuentra una bala perdida
y esta, le da en el alma




Mi madre me ha dicho que esa bala
ha rozado mi corazón
pero que igual; hay un muerto que vive en mi
y ese muerto: traga, duerme, caga
nos caga a todos
ese muerto se sienta frente a la TV
y hace zapping, hace rating
a uno le hace hervir la sangre
mientras mi madre hierve un estofado
y siente que todos los años que su hijo
ha pasado en la universidad
son una completa estafada


II


a mi no me digan nada
- dice el muerto - aflojándose el cinturón
de su pantalón número 32
yo no quisiera vivir la vida del otro
es el otro el que se muere por mi
cuando en la necropsia de ley
lo abran en canal, se darán cuenta
por mientras hagan como si fuera un mueble
sus palabras me entran por un oído
y me salen por el otro
porque no tengo moral
y si me llaman pusilánime
yo no busco esa palabra en mi diccionario
porque en mí, el significado está escrito:
“Que no tiene ánimo, valor o energía
para aguantar las desgracias o hacer las cosas”
porque el que aguanta las desgracias
es el vivo, el que se está muriendo
llevando su carga como en un quipi
porque cuando él ve un desgraciado
se lo carga al quipi con la fuerza de su hernia
y en cada tramo del camino le truenan los huesos
el fémur sacramentado de Vallejo
los huesos húmeros con fisura
en la propia médula del dolor
Díganme, entonces:
¿Quién le ayuda en esos momentos?
¿No soy yo, el muerto?
El que como una sombra le acompaña
hasta que sea yo el vivo y él tome mi lugar…


* Poemario ganador del primer premio nacional de poesía contemporanea "Jaime Galarza Alcántara" Jauja - 2010